sábado, 25 de octubre de 2014

Sexting y vacaciones

Mi columna en DEIA, Sexting y vacaciones

Sexting y vacacionesGRACIAS a la popularidad de los smartphones y sus cámaras de fotos o vídeos que cada día disponen de una resolución y una calidad a nivel profesional, es en vacaciones cuando nos lanzamos a fotografiar todo lo que se nos pone por delante. La paella del chiringuito, el helado de 4 bolas, las vistas desde el hotel o la espectacular barbacoa son algunas de las muchas fotos que mis amigos y familiares han compartido conmigo a través de Facebook, Google +, Twitter, Instagram o cualquier red social que se les ocurra. El problema fue cuando a través de WhatsApp recibimos todos los amigos de un mismo grupo la foto, digamos un tanto erótica, de la compañera de uno de estos. Acto seguido el mensaje urgente diciendo que por error ha enviado esa foto, que “no la miremos” y que la borremos inmediatamente.

DESCONOZCO QUE DESCONOZCO
Sexting y vacaciones
POR JUAN DE LA HERRÁN - Lunes, 11 de Agosto de 2014 - Actualizado a las 06:04h
GRACIAS a la popularidad de los smartphones y sus cámaras de fotos o vídeos que cada día disponen de una resolución y una calidad a nivel profesional, es en vacaciones cuando nos lanzamos a fotografiar todo lo que se nos pone por delante. La paella del chiringuito, el helado de 4 bolas, las vistas desde el hotel o la espectacular barbacoa son algunas de las muchas fotos que mis amigos y familiares han compartido conmigo a través de Facebook, Google +, Twitter, Instagram o cualquier red social que se les ocurra. El problema fue cuando a través de WhatsApp recibimos todos los amigos de un mismo grupo la foto, digamos un tanto erótica, de la compañera de uno de estos. Acto seguido el mensaje urgente diciendo que por error ha enviado esa foto, que “no la miremos” y que la borremos inmediatamente.
La practica del sexting, compartir mediante mensajes privados, fotos en poses eróticas o subidas de tono o provocativas, con alguien de tu total confianza, está de moda hace ya unos años. Antes los jóvenes pedían a sus novios o amigas una foto de carné para llevar en la cartera. En la actualidad denominan “una prueba de amor” el enviar una foto pero de tipo provocativo para llevar dentro de la galería privada del móvil. Una moda que tiene su punto fuerte entre los jóvenes durante el verano. Solo hace falta un móvil con cámara, y la edad desde la que se comparten este tipo de fotografías empieza desde el momento en que tienen acceso a un teléfono.
Los problemas llegan cuando las fotos son enviadas por error a la persona a la que no iba dirigida o cuando la persona de confianza con la que la hemos compartido no es de tanta confianza y decide compartir con todo el mundo esa foto. Acuérdense del caso de la concejala y su vídeo o lo que ocurrió el otro día en el Twitter de una compañía de autobuses que compartió una foto erótica por error. Todo esto está tipificado en el Código Penal como delito, ya que no puedes compartir fotos sin el consentimiento expreso de la persona que sale en ellas. Pero el problema es más grave cuando los que las comparten son menores de edad que sin darse cuenta pueden ser acusados de penas mucho mayores ya que se trata de producción y distribución de pornografía infantil. Que compartir fotos no se convierta en un deporte de riesgo.

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