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lunes, 28 de septiembre de 2015

La nube

Mi columna, La nube

Tengo que hablar del Cloud Computing, o de la nube, porque todavía hay muchos usuarios de smartphones que no se están aprovechando de todas las ventajas que tiene. La mayoría de las empresas llevan ya años confiando en almacenar sus ficheros en ordenadores que están permanentemente conectados a Internet, pero que su ubicación física puede estar en cualquier parte del mundo. El ahorro que supone en cuanto a instalación de hardware o el poder acceder a sus aplicaciones desde cualquier sitio del planeta y con cualquier dispositivo (PC, Tablet, Smartphone) son solo dos de las ventajas que han popularizado su uso. El debate sobre la seguridad y la privacidad de toda esa información, se va resolviendo a medida que la encriptación y los sistemas de confianza son cada vez mas sólidos.

Pero todos los que usamos una Tablet o un Smartphone también podemos disfrutar y aprovechar las ventajas de la nube. Hay una lista enorme de aplicaciones con las que poder almacenar nuestras fotos, música o ficheros, sin que nos ocupe espacio en las limitadas memorias de nuestros dispositivos. Muchos amigos me dicen que quieren cambiar de teléfono porque su memoria está llena y en cuanto les explico como dejar los documentos o las fotos en la nube, su teléfono vuelve a tener otra vida. Google Drive, Microsoft OneDrive, Apple iCloud son tres de las aplicaciones gratuitas que por defecto puedes tener en tu dispositivo móvil. Yo tengo todos mis documentos en la nube, por lo que solo necesito que alguien me deje un PC o una tablet para tener acceso a toda mi información. El disco duro de mi portátil lo tengo sincronizado con mi nube. De esta forma tengo una copia de seguridad en mi PC, lo que me permite estar trabajando cuando no dispongo de una conexión a Internet. Cuando recupero el acceso, la nube se encarga de poner todo en orden. 
La nube
Tu no tienes que hacer nada, solo buscar en tu dispositivo el programa adecuado y decirle que sincronice todo de forma automática. Seguramente te estarás preguntado por qué no he incluido DropBox. Sencillamente porque es el más caro de todos y tienes más de 100 alternativas con más capacidad y mejor precio (Amazon AWS, Box, Mega,...) o puedes utilizar Doo.Net que te permite sincronizar varias nubes a la vez. Confía en la nube.

miércoles, 22 de abril de 2015

La mochila tecnológica

Mi columna en DEIA, La mochila tecnológica

La mochila tecnológicaSI vas a salir de vacaciones estos días, tienes que tener en cuenta algunas cosas a nivel de tecnología que no te puedes dejar fuera de la mochila. Vamos a empezar por el smartphone. Ya no es tan preocupante olvidarse el cargador, sobre todo si es un modelo de sistema operativo android que son todos compatibles por USB. En muchos hoteles, bares y restaurantes tienen cargadores, y el otro día en el aeropuerto de Amsterdam, vi columnas con cables donde poder cargar este tipo de dispositivos. Si viajas al extranjero recuerda que las llamadas siguen siendo caras, y que no solo cuando llamas, sino que cuando te llaman, también pagas por ese servicio. Y por supuesto, la tarifa de datos que tienes contratada es solo para territorio nacional. Mi consejo, pon el teléfono en modo avión, y cuando tengas un WiFi dedícate a chatear con la familia. Por Europa y Norte América, el WiFi gratis está mucho más extendido que aquí.

DESCONOZCO QUE DESCONOZCO
La mochila tecnológica
POR JUAN DE LA HERRÁN - Lunes, 30 de Marzo de 2015 - Actualizado a las 06:02h   
SI vas a salir de vacaciones estos días, tienes que tener en cuenta algunas cosas a nivel de tecnología que no te puedes dejar fuera de la mochila. Vamos a empezar por el smartphone. Ya no es tan preocupante olvidarse el cargador, sobre todo si es un modelo de sistema operativo android que son todos compatibles por USB. En muchos hoteles, bares y restaurantes tienen cargadores, y el otro día en el aeropuerto de Amsterdam, vi columnas con cables donde poder cargar este tipo de dispositivos. Si viajas al extranjero recuerda que las llamadas siguen siendo caras, y que no solo cuando llamas, sino que cuando te llaman, también pagas por ese servicio. Y por supuesto, la tarifa de datos que tienes contratada es solo para territorio nacional. Mi consejo, pon el teléfono en modo avión, y cuando tengas un WiFi dedícate a chatear con la familia. Por Europa y Norte América, el WiFi gratis está mucho más extendido que aquí.
Por cierto, cuidado con las llamadas de teléfono a través de WhatsApp. Todo el mundo me pide que le ayude a activarlo, pero según el operador que tengas, las llamadas te pueden salir caras. Si lo usas mediante WiFi no pasa nada, el problema es si usas la tarifa de datos. Los operadores pueden detectar si haces este tipo de llamadas denominadas Voz sobre IP (VoIP). Por contrato algunos operadores lo prohíben, y si lo detectan te pueden cobrar un sobre coste en la factura. Verás cómo a la vuelta de vacaciones veremos la noticia de los líos por cómo han facturado estos servicios algunas compañías, si bien otras dan absoluta libertad a cómo usas tu tarifa de datos.
Si usas tu SmartPhone como cámara de fotos y no quieres que el almacenamiento interno se llene y que no puedas ni actualizar las aplicaciones, te voy a dar dos consejos. Si tu móvil o tablet tienen una tarjeta de memoria, pasa las fotos allí. Pero también puedes utilizar uno de los servicios de almacenamiento en la nube. Por ejemplo, si usas un teléfono con Android, puedes activar el servicio Google Drive y tienes un disco duro de 15 Gigas, donde meter fotos, vídeos, documentos, canciones, lo que se te ocurra. El sistema puede pasar de forma automática las fotos a la nube, solo cuando estés conectado con WiFi, de esta forma no usas para nada la tarifa de datos.

lunes, 29 de julio de 2013

Dropbox

Mi columna en DEIA, Dropbox

DropboxUno de los problemas que nos surgen cuando viajamos es el acceso a nuestros documentos y datos. Resulta muy difícil llevar con nosotros nuestro PC y un disco duro externo para, por ejemplo descargar las fotos y vídeos de nuestras cámaras (y no tener que confiar en la seguridad que nos puedan dar las tarjetas de memoria) o llevar música o alguna película para que vean los niños. Para estos casos nosotros recomendamos utilizar los servicios de almacenamiento en la nube, a los que podremos acceder desde nuestro smartphone, tablet o desde cualquier ordenador de hoteles, cibercafé, etc.


DESCONOZCO QUE DESCONOZCO
DropBox
POR JUAN DE LA HERRÁN - Lunes, 29 de Julio de 2013
Continuamos añadiendo aplicaciones para hacer un mejor uso de nuestros tablets y smartphones, esta vez con los sistemas de almacenamiento de ficheros, documentos, fotos y todo lo que se nos ocurra, pero en los que toda esa información queda almacenada en la nube, en servidores externos que están por todo Internet. Hemos elegido Dropbox, aunque seguramente lo que vamos a decir sirve para sus otros tres competidores: Microsoft SkyDrive, Apple iCloud y Google Drive.
Quizás en estos días has leído que una compañía llamada Shared.com ha sacado un servicio gratuito de almacenamiento de 100 gigas o seguro que conoces Mega.co.nz el nuevo servicio del orondo personaje detenido en Nueva Zelanda, fundador de MegaUpload que regala 50 gigas. Pero estos dos servicios, al menos por el momento, son meros almacenes de datos que no incluyen el principal argumento por el que recomiendo tener instalada una cuenta de Dropbox, la sincronización de la información en todos nuestros dispositivos, el PC, la tablet, el smartphone y el acceso a través de la web.
Una vez instalado el programa en todos nuestros equipos, el sistema de sincronización hace que cualquier fotografía, canción o documento quede almacenado en todos nuestros dispositivos. Si nos vamos de viaje y vamos sacando fotos y las almacenamos en Dropbox, en el momento en que estemos conectados a una red wifi o si disponemos de una tarifa de datos, se irán subiendo a Internet. Al llegar a casa, si hemos perdido la cámara o hemos borrado sin querer la tarjeta de memoria, al encender nuestro ordenador portátil nos encontraremos con todas nuestras fotografías. Otra gran ventaja es que podemos compartir esos ficheros con todos nuestros amigos o conocidos mediante un enlace al que sólo pueden tener acceso las personas a las que hayamos dado permiso. Si compartimos un documento de texto o una hoja de cálculo con otra persona, podemos darle permiso para modificar el fichero sin preocuparnos, porque Dropbox almacena una copia de cada una de las versiones por lo que siempre podremos recuperar el documento del día y la hora que nos interese. Y si te gusta la música el programa también te permite reproducir en tu smartphone lo que tengas almacenado. Animate a instalar cualquiera de estos programas.

lunes, 21 de enero de 2013

Mega

Mi columna en DEIA, Mega

MegaEN los círculos tecnológicos en los que me muevo, la palabra de moda de esta semana era MEGA. Cuando era niño y, en la calle o el colegio, escuchaba algo que no entendía o desconocía, la solución solía estar en casa. Al principio la familia y, más tarde, la enciclopedia o el diccionario iban resolviendo las dudas. Hoy ni siquiera tenemos que llegar a casa, encendemos nuestro tablet o smartphone, nos vamos a nuestro navegador, en google escribimos la palabra MEGA y voilà (pronúnciese vualá, hasta esto me lo ha contado google) ya tenemos 610.000 resultados, y el primero de ellos nos da la solución.

DESCONOZCO QUE DESCONOZCO
Mega
JUAN DE LA HERRAN - Lunes, 21 de Enero de 2013 - Actualizado a las 05:34h          
EN los círculos tecnológicos en los que me muevo, la palabra de moda de esta semana era MEGA. Cuando era niño y, en la calle o el colegio, escuchaba algo que no entendía o desconocía, la solución solía estar en casa. Al principio la familia y, más tarde, la enciclopedia o el diccionario iban resolviendo las dudas. Hoy ni siquiera tenemos que llegar a casa, encendemos nuestro tablet o smartphone, nos vamos a nuestro navegador, en google escribimos la palabra MEGA y voilà (pronúnciese vualá, hasta esto me lo ha contado google) ya tenemos 610.000 resultados, y el primero de ellos nos da la solución.
Entramos en MEGA. Por supuesto, en el nombre aparece la palabra Beta, esa coletilla que se añade a todo, como dándole el marchamo de nuevo, en lugar de en pruebas. Para entrar al servicio solo nos pide tres cosas: poner un nombre, tener una cuenta de correo y una contraseña. Los escribo y me sale una pantalla con la palabra INCREÍBLE, en grande, una mala traducción de la palabra original que sale a todos los que se registran en inglés, donde me dice que vaya a leer mi correo. En mi correo pulso sobre el enlace de confirmación y ya tengo 50 Gigas en la nube para dejar allí todos los archivos que quiera.
El fundador de MEGA, ese orondo personaje que el año pasado por estas mismas fechas fue detenido en una operación que incluía helicópteros de combate y hombres de Harrelson, acusado de ser el mayor pirata informático de películas y canciones del universo, es Kim Dotcom. En junio de 2012, este arresto fue considerado improcedente por el Alto Tribunal de Justicia de Nueva Zelanda y en septiembre el Primer Ministro se vio obligado a reconocer que el espionaje realizado sobre esta persona suponía una violación de sus derechos como residente en el país. Esta noticia ya no fue portada de periódico.
La principal diferencia con su anterior servicio, MegaUpload, radica en que la información que se guarda en los ordenadores repartidos por todo el mundo, se encuentra encriptada mediante una clave y solo los usuarios con su propia clave saben lo que allí se encuentra almacenado. MEGA desconoce lo que sus clientes registrados guardan allí. Servicios similares a éste hay muchos y algunos de ellos son anteriores a la existencia de MegaUpload. Dropbox, Google Drive, Wuala, iCLoud, SkyDrive o Ubuntu One son solo media docena de ejemplos de servicios de almacenamiento en la nube. La ventaja de este tipo de servicios es que para recuperar los ficheros que hemos salvado allí, solo nos hace falta un acceso a internet y así accedemos a nuestro disco duro virtual. La principal desventaja es que el FBI puede de la noche a la mañana acceder a cualquiera de estos 6 proveedores y cerrar el servicio alegando que allí se encuentra almacenada información protegida bajo los derechos de autor y que se están compartiendo esos datos sin pagar las tasas correspondientes. Supongo que el señor Kim Dotcom, el FBI y los usuarios ya hemos aprendido y sacado las consecuencias oportunas y que cada uno de nosotros le daremos el uso adecuado al almacenamiento en la nube.
Éste no es un servicio reservado únicamente a usuarios particulares. Las empresas están dejando atrás sus miedos y preocupaciones sobre la seguridad y privacidad y están entrando en la nube. Pero para ellas el almacenamiento no es más que la punta de iceberg. Muchas están ya desplegando desde la nube servicios de atención al cliente, comunicaciones o redes sociales corporativas, por citar algunos servicios. Una manera muy sencilla de introducirse en estos servicios es utilizarlos para las copias de seguridad y así quitar el miedo a dejar la información almacenada fuera de la empresa.
Yo nunca he dudado en llenar mi congelador de alimentos ya que confío en que mi compañía eléctrica no me va a cortar el suministro de la noche a la mañana. No tengo un arcón frigorífico gigantesco, ya que confío en que mi supermercado tendrá los productos que pueda necesitar y que velará porque no se rompa la cadena del frío. No sé si soy un ingenuo, pero de la misma forma confío en los proveedores de servicios de almacenamiento en la nube y en mi proveedor de acceso a internet. De todas formas siempre nos quedará el FBI.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Cloud

Mi columna en DEIA, Cloud

CloudQUIZÁS debería haber llamado a esta columna semanal como BuzzWord, en lugar de Desconozco que desconozco. En el mundo de internet existen infinidad de nuevos términos que surgen cada cierto tiempo y que en muchas ocasiones mueren en el intento de llegar a destacar o triunfar. Uno de esos palabros tecnológicos que sí que han llegado a boca de casi todos es el del Cloud Computing, que traducimos sencillamente como la nube. Mis servidores están en la nube, yo utilizo un servicio de correo electrónico en la nube, este verano he ido descargando las fotos de mi cámara en la nube. Parece que si no estás en la nube, no estás al día en tecnología, pero para muchos sigue siendo un enigma saber qué es exactamente el Cloud Computing. 
DESCONOZCO QUE CONOZCO
Cloud
JUAN DE LA HERRÁN - Lunes, 3 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:37h     
QUIZÁS debería haber llamado a esta columna semanal como BuzzWord, en lugar de Desconozco que desconozco. En el mundo de internet existen infinidad de nuevos términos que surgen cada cierto tiempo y que en muchas ocasiones mueren en el intento de llegar a destacar o triunfar. Uno de esos palabros tecnológicos que sí que han llegado a boca de casi todos es el del Cloud Computing, que traducimos sencillamente como la nube. Mis servidores están en la nube, yo utilizo un servicio de correo electrónico en la nube, este verano he ido descargando las fotos de mi cámara en la nube. Parece que si no estás en la nube, no estás al día en tecnología, pero para muchos sigue siendo un enigma saber qué es exactamente el Cloud Computing. 
Cuando empezaba a explicar lo que era internet en una pizarra allá por el año 1995, siempre hacíamos el mismo dibujo. Un ordenador con una flecha que conectaba con una nube en la que dentro escribíamos la palabra internet, de la que colgaban otros ordenadores y servidores. Y de ese dibujo tan simple, nace un día la palabra nube para referirnos a aquellos servicios que se encuentran en un ordenador remoto, en algún punto único dentro de la lógica de internet, pero que físicamente pueden estar distribuidos por miles de ordenadores en cientos de países. Vayamos con un ejemplo que nos ayudará mucho: el correo electrónico. Casi todo el mundo tiene una cuenta de correo a nivel empresarial o particular. En muchas ocasiones nuestras empresas tienen un servidor de correo ubicado físicamente en nuestra oficina donde van llegando los correos a la espera de que nos decidamos a leerlos desde un programa como puede ser Outlook, entre otros muchos. Sólo al estar conectados desde nuestra oficina al servidor podremos descargar y leer esos correos. Si queremos acceder a ese servidor desde nuestra casa, o en remoto desde un smartphone, necesitaremos que el servicio este disponible en internet, en la nube. Debemos habilitar las medidas de seguridad necesarias, tener el servidor conectado 24 horas al día los 365 días del año y a partir de ese momento nuestro servicio de correo es ya parte del cloud computing.
Pero mantener nuestros propios servidores en la nube es caro, por eso la mayoría de las empresas y casi todos los particulares recurrimos a los servicios que nos dan otras compañías, con el consiguiente ahorro de costes. Gmail o Hotmail son dos de esos servicios de correo que están en la nube. Cuando almacenamos las fotografías en un servicio como Flicker o Picasa o dejamos nuestros archivos o documentos en ordenadores remotos como los de Dropbox o Google Drive estamos utilizando servicios en la nube. Hay muchas empresas que dicen que su programa de contabilidad tiene que estar en un ordenador dentro de su oficina, principalmente por razones de seguridad y de privacidad. Pero esto impide que alguien pueda hacer teletrabajo o que se pueda hacer una consulta desde un teléfono móvil, a estos ordenadores. Colocando nuestro programa en un servidor en la nube podemos facilitar este tipo de tareas.
La controversia está servida. Dado que el cloud computing no permite a los usuarios poseer físicamente los dispositivos de almacenamiento de sus datos, deja la responsabilidad de ese almacenamiento y control en manos del proveedor del servicio en internet. Yo no lo veo así. internet no es más que un canal en el que cada vez podemos encontrar un mayor número de soluciones y servicios. Tiene muy pocos años de uso real y lo que antes nos costaba meses de trabajo, hoy son unas pocas horas. Cada vez resultará más sencillo trabajar en la nube sin depender tanto de los proveedores, aunque en la actualidad esto no es así.
Conozco empresas que tienen todas sus herramientas de trabajo en la nube. Sus servicios de correo, su CRM, su sistema de contabilidad y administración, y un paquete de diseño en 3 dimensiones. No tienen oficina, cada uno trabaja desde su casa y se comunican entre ellos por teléfono. No sé si este sistema es mejor o peor, pero la calidad de vida que les permite es real. Preguntadles a sus hijos.

viernes, 27 de abril de 2012

Google Drive

Finalmente Google lanzó este martes su servicio Drive. No es un invento nuevo, en el mercado abundan servicios similares como Dropbox, Skydrive de Micrososft, Cloud de Amazon, iCloud de Apple, por nombrar algunos.
El negocio de la nube está creciendo por la demanda de los usuarios a tener acceso a sus archivos desde cualquier dispositivo y desde donde sea que se encuentren. Es indudable que internet se ha vuelto fundamental en el trabajo cotidiano y servicios como estos se hacen cada vez más necesarios.
Google Drive: guarda todo, comparte todo. Su servicio se diferencia de la competencia en que se vale de la fuerza de sus productos sobradamente conocidos y su vinculación con ellos. Así, quien ya disponga de una cuenta Google, por ejemplo una dirección de correo electrónico de Gmail, no necesita darse de alta en Drive y puede acceder directamente a los 5 GB de espacio gratuíto de almacenamiento. Por ahora el gran mercado de Drive son los usuarios de otros servicios de Google que aún no han descubierto otras alternativas.


Busque, compare y si encuentra algo mejor, úselo.
drive.google.com